This post is also available in: enEnglish

Yo sé quién sos y vos sabés quién soy.
Ya no quedan misterios tras los ojos
ni recuerdos que inflamen un enojo.
Quizá por eso estamos acá hoy.

Sé bien que este café no es despedida;
lo sé gracias a vos, que me enseñaste
que amar es hacer bien, aunque un desgaste
destiña algún color. Llevo la herida

que te evoca y que sangra estos poemas,
del libro que escribiste y que es mi emblema.

Y espero no te sientas ofendida
si robo algún color de tu paleta
y alguna nota de tu voz secreta
para pintar los días de mi vida.

 

La Plata, Argentina, 2015

 

 

Daniel Schechtel

 

 

Este poema fue publicado originalmente en la revista literaria platense Gambito de papel N° 8.

Facebook
WhatsApp
Twitter
Email




























Jazz invertebrado

January 22, 2018
No Comments

Después de pedirle perdón al muchacho que choqué en la puerta al entrar, nos sentamos como pudimos en una mesa donde había un grupo de


Read More »


El ocio dignifica

January 18, 2018
No Comments

¿Por qué nos tratamos de autoconvencer de vivir en la mentira cuando, de manera transparente, la verdad nos estalla en la cara, dejando esquirlas por


Read More »


Manuel y los árboles

January 16, 2018
No Comments

Manuel era una persona especial: a él le gustaba abrazar a los árboles. En el camino desde su casa al trabajo, siempre se cruzaba con


Read More »

This post is also available in: enEnglish