Malasia

This post is also available in: enEnglish

 

 

 

 

Malasia cumplió mis deseos: este es el único país del sudeste asiático en el cual no es necesario regatear ni averiguar en diez agencias de turismo antes de comprar un pasaje de micro o barco. Aquí la gente te ayuda de corazón, siempre con una sonrisa en la boca y una pregunta bajo el brazo. Y eso facilita mucho las cosas para los turistas.

Recorrimos Malasia con Damián, desde el norte, comenzando por Penang, hasta el extremo sur, donde Malasia termina y comienza Singapur, en aproximadamente un mes. A diferencia de sus vecinos, en Malasia la influencia extranjera es parte esencial de la cultura local. Dejaron su huella en estas tierras los ingleses, los holandeses, los portugueses, los chinos, los indios y muchos otros, y se amalgamaron con los malayos locales. Mi experiencia viajando por países de mayoría musulmana siempre había sido positiva y Malasia no fue la excepción: la hospitalidad y la cordialidad de los musulmanes se reveló a cada paso.

Con unas simples sugerencias en un papel que me entregó una pareja de uruguayos en Bangkok, algunas anotaciones esporádicas que poseía y otras que propuso Damián, nos adentramos en este país que para nosotros era un misterio. Los invito a descubrir conmigo este sorprendente país que muchos pasan por alto.

 

 

PENANG

 

 

 

 

Para llegar a Penang desde Tailandia, la manera más sencilla es ir desde las islas del sur hasta Hat Yai y desde ahí combinar con otro micro hasta Penang. La isla de Penang es muy grande y contiene varias ciudades con diferentes estilos arquitectónicos. La mayoría de los turistas que visita Penang se aloja en el extremo noreste de la isla, en Georgetown, que es la segunda ciudad más grande de Malasia (detrás de Kuala Lumpur) y cuyo casco histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

La ciudad fue fundada en el año 1786 por Francis Light y conformó uno de los primeros asentamientos británicos en el sudeste asiático. Penang creció notablemente gracias a los inmigrantes chinos, que se asentaron en los muelles de Clan y crearon su propia ciudad flotante. Durante la Segunda Guerra Mundial, el control del territorio pasó a manos de Japón. Al concluir la guerra, los ingleses volvieron a tomar el control hasta la independencia de Malasia, en el año 1957.

 

 

 

 

Con Penang fue amor a primera vista: desde que llegué supe que ese lugar era especial. Sus calles están cargadas de historia, su gente porta una sonrisa inalterable y sus aromas, que se arremolinan por el viento, tientan hasta a los más escépticos. Para describir Penang apropiadamente, lo dividiré en 3 ejes temáticos: gastronomía, arte callejero y naturaleza.

 

  • Gastronomía: Penang es la capital gastronómica de Malasia. Sus calles son el lugar ideal para explorar los sabores del continente asiático, ya que conviven puestos de comida malaya con puestos de comida india, china, árabe, tailandesa, vietnamita, japonesa e incluso occidental. Además de los puestos callejeros, hay muchos patios de comida en los que a veces también tocan bandas de música (siguiendo este enlace podés encontrar un documental acerca de las comidas y la multiculturalidad de Penang). Los precios son sumamente accesibles y la pulcritud es ley. Penang es una caricia al estómago.

 

  • Arte callejero: además del circuito culinario, esta ciudad posee dos circuitos de arte callejero. Uno de los circuitos está conformado por graffitis y otro por estructuras metálicas. Seguir la ruta de los graffitis es la mejor forma de conocer la ciudad ya que están esparcidos por todos los rincones de Penang y cuentan su historia, desde la era colonial, pasando por las casas de comercio chinas llamadas shophouses (las construcciones más típicas de la isla), hasta los edificios ultramodernos de la actualidad. Mercaderes musulmanes, tricitaxis, gatos, perros, mochileros… Todos están representados en las paredes de Penang.

 

 

 

  • Naturaleza: en el extremo noroeste de la isla se encuentra el Parque Nacional Penang. Está conformado por 1.213 hectáreas de bosques que albergan una enorme biodiversidad. Hay varios senderos para explorar el parque que pasan por hermosas playas desiertas y bosques espesos. En el extremo de uno de los senderos hay un faro con una vista impresionante del parque y de los edificios del centro de Penang. En el extremo de otro de los senderos hay una playa repleta de tortugas marinas. Como si eso no fuera poco, en el centro de la isla se encuentra el monte Penang Hill, una colina de 800 metros de altura a la cual se accede con un fenicular recientemente inaugurado. Una vez en la cima, la vista es sobrecogedora. Se puede recorrer el área y también los tres centros religiosos que se encuentran allí: un templo hinduista, una mezquita musulmana y una iglesia católica. En esta zona también se encuentra el templo Kek Lok Si, el templo chino budista más grande de Malasia, que no solo se caracteriza por su belleza y sus detalles, sino que también posee una vista admirable de la ciudad.

 

 

 

ISLAS PERHENTIAN

 

 

 

 

Luego de disfrutar de los sabores y los colores de Penang, tomamos un micro hacia Kuala Besut y de allí un bote hacia las Islas Perhentian. Este archipiélago está compuesto por dos islas principales, Pulau Perhentian Besar (Isla Perhentian Pequeña) y Pulau Perhentian Kecil (Isla Perhentian Grande). El nombre Perhentian significa “punto de detención” en malayo, debido a que las islas funcionaban como un punto de tránsito entre Malasia y Bangkok.

Nos alojamos en Kecil, que es la isla con más opciones para los viajeros jóvenes. Una vez que desembarcamos, nos llamó la atención el color del agua: un azul profundo, límpido, que dejaba ver el fondo y los peces que nadaban pacíficamente por ella. Como en la mayoría de los mares en el sudeste asiático, el agua estaba a una temperatura templada, ideal para relajarse por horas y horas.

 

 

 

 

Debido a la vegetación y al tamaño de las islas, la única forma de moverse en ellas es a pie o en bote. No hay luz artificial de noche (ni tampoco conexión wi-fi confiable), por lo cual es fundamental llevar una linterna para ir a cenar o tomar algo. Además, nadie querría tropezarse con los habitantes frecuentes de la isla, los enormes varanos (una especie de lagartos con cabeza pequeña y cuello largo).

Las Islas Perhentian son un destino ideal para iniciarse en el buceo, ya que hay muchas escuelas en la isla que ofrecen una combinación de buceo y alojamiento a precios accesibles. Los que no practican buceo pueden realizar excursiones de snorkel a precios irrisorios. Eso sí, hay que estar preparados: en nuestra excursión tuvimos la suerte de nadar con tiburones de arrecife. Fue una experiencia realmente conmovedora. Nuestra vida estaba a merced de los escualos, que se movían elegantemente entre los arrecifes y merodeaban a nuestro alrededor. Al principio fue terrorífico, pero una vez que nos acostumbramos, disfrutamos cada segundo en el agua.

 

 

 

 

Además de las dos playas principales de Kecil, hay varias playas más pequeñas escondidas entre la vegetación de la isla. Para llegar a ellas, hay que seguir senderos que se sumergen entre el bosque; algunos están pobremente delimitados, por lo cual preguntar a los locales siempre es una buena idea. Las dos playas que más nos llamaron la atención fueron la playa de Adán y Eva y la playa de las Tortugas. Ambas se encuentran en el norte de Kecil y comparten una característica fundamental: están totalmente aisladas y es muy improbable que te cruces a algún otro turista. Sin dudas, las Islas Perhentian son un lugar ideal para desconectarse del bullicio de la civilización y reconectarse con la naturaleza más pura.

 

 

CAMERON HIGHLANDS

 

 

 

 

Las Tierras Altas de Cameron, más conocidas por su nombre en inglés (Cameron Highlands), están conformadas por 712 kilómetros cuadrados de tierras fértiles con una elevación entre los 1.100 y los 1.600 metros sobre el nivel del mar en el centro-norte de Malasia.

Por suerte, las temperaturas generalmente suelen ser más frescas que en el resto del país, por ende pudimos tomarnos un descanso del calor agobiante de Malasia. Sin embargo, eso también tiene su contracara, ya que las lluvias suelen hacerse presentes en esta región cargada de tonalidades verdes.

Decidimos alojarnos en Tanah Rata, una ciudad con una marcada arquitectura inglesa, porque nos habían comentado que era un buen punto de partida para recorrer la zona. Desde allí, y haciendo dedo, caminando o tomando micros locales, se pueden recorrer las incontables plantaciones de té y de frutillas de las áreas aledañas.

 

 

 

 

Los trabajadores locales son muy amables y siempre se prestan al diálogo. Nos enteramos que muchísimas de las personas que trabajan allí son de Bangladesh y que la mayoría de los productos que se cosechan en la zona viajan hacia Kuala Lumpur, y sobre todo, hacia Singapur. Además del y de las frutillas, que son los productos más característicos de la zona, aquí se cosecha una innumerable cantidad de frutas y verduras autóctonas e insertadas.

La plantación de té más grande de la zona se llama Boh. La fábrica fue inaugurada en 1929 por una familia de comerciantes ingleses y nunca dejó de crecer. Actualmente poseen 1200 hectáreas cultivadas y producen 4 millones de kilos de té anuales. Tuvimos la chance de visitar la fábrica de manera gratuita y nos mostraron todo el proceso de producción del té, desde el cultivo y la cosecha, hasta el secado y el envasado. Y, por supuesto, no nos fuimos sin probar una taza de uno de los té más deliciosos que probé en mi vida frente a una de las vistas más impactantes de todo el sudeste asiático.

 

 

 

 

El segundo atractivo por excelencia de las Cameron Highlands es el senderismo. Cientos de caminos marcados de manera precaria atraviesan las entrañas de esta espesa selva húmeda. Nosotros dedicamos un día a subir al Gunung Brinchang, una montaña de más de 2000 metros con un mirador sobre la cima. La caminata hacia la cima nos tomó alrededor de 3 horas y fue bastante dura ya que el día anterior había llovido y la pendiente en algunos sectores era muy empinada.

Cuando estábamos emprendiendo la retirada, la lluvia, como nos había pasado los días anteriores, apareció puntualmente. Subidos a la caja de una camioneta, nos empapamos hasta llegar al pueblo más cercano. Esperamos que pare, pero no paró. Sin embargo, otro auto nos levantó y nos dejó en nuestro hostel en el pueblo siguiente. La amabilidad, en las Cameron Highlands, crece tan fuerte como sus características plantas de té.

 

 

 

 

KUALA LUMPUR

 

 

 

 

Las grandes ciudades suelen ser abrumadoras: mucha gente, edificios altos, mucho tráfico y demasiadas opciones para elegir. Sin embargo, todo lo que tienen de negativo puede ser positivo. Kuala Lumpur es un claro ejemplo de esto: es una ciudad muy bonita, con muchos atractivos para visitar y con gente muy hospitalaria. Solamente hay que saber dónde buscar.

Es conveniente alojarse cerca del Barrio Chino, el corazón de esta urbe ultramoderna. Este barrio está repleto de mercados muy coloridos donde comprar chucherías y los paseos de comida son variados y económicos (como en casi todo Malasia).

 

 

 

 

El atractivo turístico más fotografiado de Kuala Lumpur son las Torres Petronas. En el metro, yendo hacia las torres, pensaba: ¿qué puede tener de interesante un edificio vanguardista? Bueno, estaba muy equivocado. Las Torres Petronas son realmente imponentes e hipnóticas.

Las torres fueron diseñadas por el arquitecto argentino César Pelli y su construcción se completó en el año 1998. Hasta el año 2003 fueron las torres más altas del mundo, con 452 metros de altura y 88 pisos de hormigón armado, acero y vidrio. Las torres tienen 78 ascensores y un puente que las une en los pisos 41 y 42. Se puede acceder hasta el puente y el costo es de 19 dólares (80 ringgits malayos).

 

 

 

 

Hay varios lugares desde los cuales se pueden admirar las torres. El más típico es la plaza que se encuentra en frente de las torres. Sin embargo, se puede acceder a bares ubicados en los últimos pisos de los edificios que se encuentran alrededor de la plaza para ver las torres (por ejemplo, al Hotel Traders). Con Damián fuimos a sacar algunas fotos al parque Tamak Tasik Titiwangsa. Este prolijo parque está ubicado en las afueras de Kuala Lumpur en una zona residencial muy tranquila y pintoresca.

 

 

 

 

Desde aquí también se puede ver la Torre de Kuala Lumpur (una torre de telecomunicaciones de 421 metros de altura). Esta torre fue construida en 1995 y cuenta con un restaurante giratorio en la cima. También se puede acceder a su plataforma superior, desde la cual se obtienen vistas inmejorables de esta mega-urbe malaya. De noche, la iluminación de la torre se enciende y brinda un espectáculo magnífico.

Como en todos los país de mayoría musulmana, no pueden faltar las mezquitas. Las dos más bellas y más imponentes de Kuala Lumpur son la Mezquita Nacional y la mezquita Jamek Sultan Abdul Samad. La Mezquita Nacional fue construida con un estilo moderno y audaz, y tiene capacidad para albergar a 15.000 fieles. Está rodeada de parques y de hermosos jardines, y su interior transmite una sensación de paz y de inmensidad abrumadoras.

 

 

 

 

La mezquita Jamek Sultan Abdul Samad fue construida en el año 1909 en la confluencia de los ríos Klang y Gombak y es una de las mezquitas más antiguas de Kuala Lumpur. Es de estilo Mogol y está finamente adornada. En ese mismo sitio en el año 1857, se fundó la ciudad de Kuala Lumpur, que en malayo significa literalmente “confluencia fangosa”.

 

 

 

 

Las cuevas Batu están ubicadas a 13 kilómetros al norte de Kuala Lumpur, pero eso no es un problema, ya que el tren te deja exactamente en la puerta y cuesta 1 dólar. Son un complejo de cuevas de piedra caliza repletas de templos hindúes. Para llegar a la cueva principal hay que subir una escalera de 272 peldaños llena de monos juguetones (también se los podría denominar banda de ladrones). En la entrada del complejo hay una majestuosa estatua del dios Murugan de 42 metros de altura.

 

 

 

 

Antes de despedirnos de la ciudad, visitamos la Galería de la Ciudad de Kuala Lumpur. Además de las típicas exhibiciones que describen la historia de la ciudad, junto a exhibiciones de artistas locales, hay una sala muy particular. Dentro de un cuarto oscuro, el creador del museo, junto con otras 100 personas, realizaron una maqueta exacta de la ciudad. Cuando las luces se apagan por completo, se proyecta un video interactivo en 3D sobre el presente y el futuro de la ciudad. Para el año 2020, el rostro de Kuala Lumpur lucirá muy diferente: planean construir cientos de nuevos rascacielos. De esta manera, el poder y la importancia del tigre de la Malasia se siguen acrecentando.

 

 

MELAKA

 

 

 

 

Luego de algunos días en la bulliciosa Kuala Lumpur, disfrutamos mucho llegar a Melaka un mediodía caluroso en el cual las calles estaban semi-desiertas. Sin embargo, eso fue solo una ilusión ya que, aunque por supuesto es una ciudad más pequeña que Kuala Lumpur, Melaka tiene una vida vibrante y mucho que ofrecer.

Esta ciudad tiene una historia muy compleja y multicultural que se remonta a comienzos del 1400. Por eso, es conveniente repasar la historia de la ciudad para descubrir sus atractivos más llamativos.

En sus comienzos, el sultanato de Melaka estaba habitado por pescadores malayos. Su ubicación en un lugar estratégico del estrecho de Melaka la convirtió siempre en una ciudad codiciada por todos los poderes regionales y en un puerto internacional de renombre.

Para recordar este período, se pueden visitar dos atractivos de la ciudad. El primero es la réplica del Palacio del Sultanato de Melaka, el hogar del antiguo sultán. Este edificio de arquitectura típicamente malaya está dividido en diferentes salas que muestran las costumbres, la ropa, las armas y los instrumentos que se utilizaban durante el reinado del sultán y los primeros viajes de negocios entre los musulmanes árabes, los malayos y los chinos.

 

 

 

 

El apoyo de los mercaderes chinos fue muy importante durante este período (y lo sigue siendo en la actualidad). Para poder apreciarlo mejor (y probarlo mejor), hay que dirigirse al mercado nocturno de la calle Jonker (abierto solo los fines de semana). En esta calle del Barrio Chino se pueden comprar artesanías, hay shows musicales, puestos coloridos, triciclos con luces de colores, galerías de arte y, por supuesto, mucha comida local (siguiendo este enlace podés encontrar un video con consejos sobre qué comer en la calle Jonker).

 

 

 

 

Luego de algunos intentos de conquista, finalmente el 24 de agosto de 1511 Alfonso de Albuquerque se convirtió en el pimer europeo en establecer una base comercial en el sudeste asiático. Los portugueses, suponiendo que su presencia en la zona no sería bien recibida, decidieron construir un fuerte para protegerse y una iglesia en el centro de Melaka.

El fuerte A Famosa se encuentra al pie de una colina que antiguamente funcionaba como un cementerio chino. La mayor parte del fuerte fue destruida por los ingleses, pero la puerta de entrada sigue intacta. En la cima de esta colina está la Iglesia de San Pablo (St. Paul’s Church) y desde allí se obtienen vistas inmejorables del centro de la ciudad.

 

 

 

 

En enero de 1641, y luego de varias alianzas con los sultanes locales e intentos de conquista fallidos, los holandeses, que comenzaban a interesarse en los territorios asiáticos, lograron finalmente tomar Melaka. La estadía de los holandeses en la zona no pasó desapercibida. En la Plaza de los Holandeses están las cinco construcciones más llamativas de este período: la iglesia protestante Christ Church, la Torre del Reloj, la fuente Reina Victoria, un molino de agua y el edificio Stadthuys, que fue la residencia oficial de los gobernantes holandeses.

 

 

 

 

En 1824, Melaka pasó a manos inglesas hasta el 31 de enero de 1942, fecha en la cual fueron los japoneses los que tomaron el control no solo de Melaka sino de todo el actual territorio malayo. Finalmente, en el año 1957, ya cansados del control extranjero, los malayos dijeron basta y declararon su independencia.

Una vez consolidada la república y debido a la rápida evolución económica del país, oleadas de inmigrantes acudieron al país en busca de trabajo. Muchos de ellos vinieron desde la India y Pakistán y trajeron consigo su religión. Todos los días del año, en el mayor templo sij del sudeste asiático, se ofrece alimento a todo aquel que lo requiera. Esta típica costumbre sij es una excelente forma de acercarse a su cultura y a su religión. Se puede recorrer el templo y almorzar junto a cientos de devotos y turistas que se acercan al lugar. Los creyentes sij son muy curiosos y su aspecto físico suele ser bastante llamativo: utilizan turbantes coloridos, la barba muy larga y siempre, absolutamente siempre, portan una sonrisa contagiosa.

Para despedirnos de la ciudad, decidimos realizar la deliciosa caminata por la margen del río Melaka. Al atardecer y al anochecer, este río serpenteante ofrece postales de ensueño. Las típicas construcciones malayas se mezclan con los nuevos condominios, los locales se agolpan en los bares y se mezclan con los turistas. Aquí se encuentra la esencia de Melaka y de todo Malasia: la mezcla de culturas y la convivencia pacífica entre aquellos que son diferentes en apariencia.

 

 

 

 

Melaka fue para mí un período de reflexión: la ciudad tiene un aura especial y eso se transmite en su gente, en sus edificios y en sus comidas. Malasia fue para mí un país sumamente especial: me llevo atardeceres sobre el mar, me llevo aromas indescriptibles, me llevo sus tonalidades de verdes en las plantaciones de té, me llevo construcciones antiquísimas y graffities ingeniosos. Pero sobre todo, me llevo la sonrisa de su gente y el ejemplo que representan para el mundo: Malasia nos enseña que siempre fue y será posible la coexistencia pacífica entre los que somos diferentes.

 

 

¿TE QUEDASTE CON GANAS DE MÁS?

 

 

Si te quedaste con ganas de seguir leyendo acerca de Malasia, del sudeste asiático o de otros viajes, te recomiendo estas secciones:

Facebook
WhatsApp
Twitter
Email

Paseo por el zoológico

This post is also available in: English “No es necesaria tanta concentración para darse cuenta de que el murmullo de las ferias es un coro

Read More »

Ahora voy por otros

This post is also available in: EnglishDesde aquel momento, desde aquella brisa y aquella sensación de humedad en el cuerpo, de calor sobre los hombros,

Read More »

Borrar, borrar, borrar

This post is also available in: English La falta de inspiración es uno de los tópicos más inspiradores de la literatura. Millones de personas alrededor

Read More »

This post is also available in: enEnglish